La verdad sobre lo que habita debajo de mi cama
La verdad es que no hay ninguna verdad,sólo un mundo de microbios y zapatillas de verano,invierno y de marte,debajo de mi cama.Mi alfombra es el único límite entre ese habitat y yo.Mi madre siempre está con la escoba en la mano como si fuese un amuleto,amenazándome con destruir ese mundo paralelo,pero yo le digo que tenga cuidado,que las pelusas serán tan enormes que si se enderezasen,con cualquier objeto alargado,le propondrían un combate de esgrima...sería como la sublevación de las pelusas.
La limpieza me acecha,se insinua,pero yo la despacho excusándome en que si limpio,no encontraré nada,el desorden,es mi orden y si encima tiene unas motas de polvo,con más sustancia.No me llaméis sucia porque no es que no me guste limpiar,pero es que tengo un poso de cariño para con los bichitos biológicos.La vida les ha dado la oportunidad de nacer,me siento comadrona,he engendrado vida sin pene y con parto por generación espontanea.Pero en cuanto me descuide,mi madre arrasará los bajos de mi cama con su spray quita polvos y su mocho de Vileda y nunca sabré si las pelusas se reproducen mediante la mitosis o se ponen ojitos pelusones y acaban en coito.Que gran incertidumbre...
Sea como fuese,creo que las pelusas en su empolvado corazón,tienen sentimientos y si fuese alérgica al polvo,entendería que me tuviese que deshacer de ellas,pero ahí abajo no hacen daño a nadie,no quieren conquistar el mundo,pasan las horas jugando al futbol y provándose zapatos que siempre les quedan grandes.¡Pobres pelusas,que injusticia!



Sele dijo
Tendríamos que echar una competición a ver quién tiene la habitación más sucia, porque mi hábitat sobrepasa los límites de la cama.
Siento no haber dado señales de vida últimamente, la respuesta a todo la tienes en mi nuevo blog ;) así que te reañado como amige, jej.
Un besito!
13 Junio 2009 | 10:02 PM